Si cada invierno la calefacción trabaja sin descanso y las paredes que dan a la calle siguen frías, el problema no está dentro de tu casa: está en la fachada. Con el ruido del tráfico o con esas manchas de humedad que reaparecen por mucho que las repintes pasa lo mismo. Instalar una fachada ventilada con lana de roca es una de las maneras más completas de mejorar el aislamiento térmico y acústico de un edificio sin tocar el interior.
En Construcciones RM, empresa de construcción en Pontevedra, trabajamos este sistema en rehabilitaciones de fachada. Aquí te contamos cómo funciona, cómo se instala y en qué casos merece la pena apostar por ella.
¿Qué hace distinta a una fachada ventilada de otras?
La fachada ventilada es un sistema de capas que se monta sobre el muro existente: primero el aislante, pegado al muro. Encima de este, una estructura metálica y como remate, el acabado exterior.
Entre el aislante y ese acabado queda un hueco, la cámara de aire. Por ahí circula el aire, que ayuda a evacuar el vapor de agua y evita que el muro se empape. En una zona tan húmeda como Galicia, esa cámara marca la diferencia.
Lana de roca y fachada ventilada, la fusión perfecta
La lana de roca es un material mineral de estructura fibrosa, y de esa estructura salen casi todas sus ventajas.
- Frena el paso del calor, así que ayuda a retener el de dentro en invierno y a frenar el de fuera en verano.
- Absorbe parte del ruido exterior.
- No es combustible, un detalle que importa en cualquier fachada.
- Permite pasar vapor de agua, de modo que no atrapa humedad en el muro.
Cómo se instala, fase a fase
- Revisión del muro. Grietas, humedades, zonas sueltas. La base tiene que estar sana antes de cubrirla.
- Retirada de materiales antiguos. Si hay placas o revestimientos viejos, se desmontan. Cuando contienen amianto, solo puede encargarse personal autorizado, con protocolos de seguridad estrictos.
- Estructura de anclaje. Define la separación de la cámara de aire y tiene que quedar perfectamente nivelada, porque de ella depende el acabado.
- Paneles de lana de roca. Se ajustan entre sí y cubren todo el muro, sin dejar huecos.
- Acabado exterior. Es el momento de elegir material y color. Puede ser, por ejemplo, de aluminio.
¿Qué se nota en el interior de las viviendas tras la instalación de fachada ventilada?
Al ir por fuera y de forma continua, el aislante cubre el muro entero, incluidos los puntos por donde suele escaparse el calor, como los cantos de forjado o los pilares. Las paredes se sentirán menos frías y en una temperatura interior más estable.
Con el ruido, la fachada reduce el que entra a través del muro. Si el sonido se cuela sobre todo por las ventanas, conviene mirar también la carpintería.
¿Cuándo tiene sentido plantear una rehabilitación de fachada?
Suele compensar cuando el revestimiento está deteriorado, cuando la comunidad ya iba a rehabilitar por fuera, o cuando una vivienda unifamiliar pasa frío y humedad en invierno. Actuar desde el exterior permite seguir viviendo en casa y no resta superficie a las habitaciones.
Es una obra de cierta envergadura, con andamios y plazos. En una comunidad de propietarios hace falta el acuerdo de los vecinos, y conviene consultar los requisitos del ayuntamiento y si hay ayudas a la rehabilitación vigentes en tu zona.
Si piensas que la fachada de tu comunidad necesita una rehabilitación podemos ir a verla y decirte con franqueza si la instalación de fachada ventilada es la solución que necesita. Cuéntanos tu caso y lo vemos juntos.

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