Cuando pensamos en renovar un edificio, a veces nos centramos solo en la parte estética. Queremos que luzca moderno y como nuevo. Pero la verdadera mejora, la que de verdad se nota en el bienestar diario y en el bolsillo a fin de mes, empieza por resolver los problemas del pasado y apostar por la eficiencia energética.

Hoy queremos enseñaros un proyecto que tenemos en marcha y que resume a la perfección este cambio radical. Un avance de obra donde pasamos de un material obsoleto y peligroso a una de las soluciones de construcción más avanzadas del mercado.

El primer paso: despedirse de la vieja uralita con total seguridad

Antes de empezar a construir lo nuevo, era fundamental eliminar lo viejo. En este caso, el edificio contaba con placas de uralita de mini onda que contenían amianto. Como ya sabréis, retirar amianto no es un trabajo que se pueda hacer a la ligera, ya que requiere un equipo especializado, seguir unos protocolos de seguridad muy estrictos y estar autorizados para su manipulación y transporte.

Nuestro equipo se encargó de desmontar y retirar de forma totalmente segura estas placas antiguas. Quitar este material es un paso crucial para la salud de las personas que viven en el edificio y su entorno.

La gran transformación: fachada ventilada con lana de roca y aluminio

Una vez saneada la estructura, empezamos a instalar la nueva piel del edificio. Para ello, hemos optado por una fachada ventilada, que es una de las opciones más eficientes que existen actualmente para aislar una vivienda.

¿Cómo la estamos ejecutando?

  1. Aislamiento de lana de roca: colocamos este panel aislante directamente sobre el muro original. La lana de roca es un material excelente que no solo retiene el calor en invierno y el fresco en verano, sino que también funciona como un magnífico aislante acústico frente al ruido exterior.
  2. Revestimiento exterior de aluminio: sobre una estructura que crea una pequeña cámara de aire (que permite que la fachada «respire» de forma natural y evite humedades por condensación), instalamos las placas de aluminio. El acabado es moderno, elegante y extremadamente resistente al clima húmedo de nuestra zona, sin necesidad de mantenimiento constante.

En Construcciones RM creemos que rehabilitar es la mejor forma de cuidar lo que ya tenemos y mejorar la vida de las personas. Si en tu comunidad de vecinos o vivienda unifamiliar necesitáis retirar uralita antigua o mejorar el aislamiento térmico, estamos aquí para guiaros en cada paso del proceso.